[ARTICULO] Impresión de la Carrera de la Noche de Viernes Santo. Cinceladas, nº 17 , Murcia, Abril 1950. F. Soriano, Hermano numerario

Grande fue en mi ánimo la impresión causada en la noche del Viernes Santo. Recordaré a cada instante ese hincar de rodillas de las gentes al «paso a paso» del Santísimo Cristo de la Misericordia. Mis fuerzas se multiplicaban al ver postrarse, henchidos de amor y de fe, cientos de seres, que en esa noche contemplaban, por vez primera la figura sublime, excelsa y grandiosa del Santísimo Cristo de la Misericordia.

La carga que soportaba mi hombro derecho, «paso a paso», veíase reducida a un nada; porque al ver tanto amor para nuestro Cristo de la Misericordia me embargaba una alegría tal que sentíame con ansias de elevar, yo solo, con mi hombro, el trono hacia las alturas, cuajadas esa noche de refulgentes estrellas.

Vi admirado cómo desde los balcones, esos típicos balcones murcianos, surgían brazos y más brazos de mujeres y hombres; cómo tocaban las manos llagadas del Cristo Misericordioso, llevándoselas hacia la frente y haciendo la señal de la Cruz, para terminar besando los dedos que habían rozado, suavemente, las llagas del Señor; de esa Cruz en la que Cristo pendía inerte, muerto, tan sólo por unas horas, porque transcurridas éstas resucitaría de entre los muertos, sublime, grandioso.

Y así toda la carrera; rodillas prosternadas, ojos que miran, piden y lloran, labios que imploran perdón y misericordia, silentemente, honradamente, hacia ese Cristo clavado en la Cruz que en la noche del Viernes Santo salía por vez primera para ser contemplado por Murcia entera. Y no faltó tampoco quien le cantara saetas; voces de adulto y una infantil, que allá, en la explanada del Puente Viejo, elevó hacia el Señor su mirada y su voz.

En la Iglesia de San Esteban lo dejamos. Para el año que viene, si El quiere, lo sacaremos de nuevo. Con seguridad han de acompañarle más Hermanos que este año. Su luz ha dado en los ojos de muchos para que le sigan en otras venideras noches de Viernes Santo.

Cristo de la Misericordia, Reparador condigno de la Humanidad, dame vida y fuerzas para poder llevarte año tras año sobre mi hombro, así como igualmente a los que militan en las filas de la Hermandad de tu Santo Nombre.

F. Soriano. Hermano numerario

Cinceladas, nº 17 , Murcia, Abril 1950

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s