Cristo de la Misericordia

Historia

Había acabado la Semana Santa, era el mes de abril de 1949, como consecuencia de unos ejercicios espirituales dirigidos por el padre Munarriz, Superior de la Residencia de Cartagena, y a los pies del altar donde se daba culto al Santísimo Cristo de la Misericordia surgió la feliz idea de la creación de una Hermandad, que bajo la advocación de Este pudiera procesionar dicha figura existente en la Iglesia de San Esteban primitiva Real Casa de Misericordia, luego casa del Niño y en ese momento Casa de José Antonio en la Noche del Viernes Santo.

Idea que madurada por D. Carlos Valcarcel Mavor, gran murcianista, cronista e historiador la pasó a varios compañeros todos ellos funcionarios y por tanto vinculados a la Casa de José Antonio, quienes la aceptaron y la pusieron inmediatamente en práctica. Días después, en las oficinas de administración del centro benéfico de caridad a que pertenecían se celebró una reunión en la que quedó constituida la Hermandad del Santísimo Cristo de la Misericordia.

Don JOSE MARCOS JIMENEZ, maestro carpintero a quien se le llamaba “el maestro” por ser el más antiguo y posiblemente el más capacitado, o al menos así lo entendían sus mismos compañeros de trabajo, había ingresado en la Casa en Septiembre de 1934 por concurso, fue el comisario de material de la Hermandad y quien dirigió la construcción del trono y de la Cruz del Cristo de la Misericordia que elaboraron los empleados del taller, el dorado del mismo se hizo con plata colada en un taller de San Andrés.

Los componentes del taller de carpintería que hicieron posible la construcción del trono, varas y demás elementos para el desfile procesional fueron también los señores: Luis Fernández, Antonio Pérez, Juan José Jiménez y Francisco Aliaga.

Don ANTONIO MONTOYA JIMÉNEZ, Maestro zapatero empleado del Centro, del Campo de Fútbol de la Condomina y del Cine Rex, que ocupó el cargo de Comisario de estantes, o cabo de andas.

Se obtuvieron los correspondientes permisos para utilizar tanto la iglesia de San Esteban, como la imagen del Cristo de la Misericordia para ser procesionados. Igualmente se consiguió el pertinente permiso para poder utilizar el taller de carpintería de la Casa en donde el maestro Marcos fabricó el artístico trono que porta al Cristo, sus candelabros correspondientes, cirios, estantes y las tres varas de ayuda para portar el trono. Hay que resaltar que todo esto se consiguió gracias a la extraordinaria colaboración del entonces presidente de la Corporación Provincial Don DIONISIO ALCAZAR MAZÓN.

Y así, en la tarde del Viernes Santo del día 7 de Abril de 1950, la Hermandad sacó por primera vez en Procesión al Santísimo Cristo de la Misericordia por las calles de Murcia.

Desde este día, durante su recorrido procesional es escoltado por una escuadra de la Guardia Civil, siendo hace muchos años prestado este servicio por los mismos miembros del Instituto Armado de forma voluntaria.

El Cristo de la Misericordia es una preciosa talla del escultor Domingo Beltrán de Otazu, nacido en Vitoria en 1535, pertenecía a la Compañía de Jesús. Sobre el año 1581 talló la bella imagen del Crucificado que desde la desaparición de la Casa de José Antonio de su sede donde había estado expuesto en la Iglesia de San Esteban, se venera en un altar con retablo en la cercana Iglesia de San Miguel Arcángel.

Es una pieza de tamaño menor que el natural. El Cristo está clavado a un madero plano con INRI y punteras o terminales de plata regaladas por doña Encarnación Sanz Ramón quien fuera camarera del paso y esposa del primer Hermano Mayor de la Cofradía don Julián Tudela. Si bien su cabeza ladeada al lado derecho está tratada al mínimo detalle, el resto como son los brazos, dedos, piernas y cuerpo son una verdadera obra de gran realismo y minuciosidad que acabada en un policromado perfecto de ejecución y calidad. La corona de espinas que luce corresponde al conjunto de regalos que hizo la referida señora Sanz, es de plata artísticamente elaborada por la orfebrería murciana..

En el año 1.990 fueron cambiadas las cuatro varas que lo sustentan por otras de una mayor longitud y de una sola pieza, fijadas por  presas de tornillo en vez de cuñas de madera. Esta modificación dio lugar a que el número de estantes que lo portan se ampliaran de 28 a 36.

En 1.997 se reforzó la estructura del trono mediante un armazón metálico en su interior.

En el 1.999 fue restaurado su dorado en un taller de Espinardo y se aprovecho para cambiar la instalación eléctrica.

Características técnicas

  • Peso aproximado: 900 Kg.
  • Número de estantes: 34
  • Camarero: Los estantes del trono.
  • Escultor: D. Domingo Beltrán de Otazu (1.581).
  • Tronista: D. José Marcos Jiménez (1.949).
  • Cabo de andas: D. Raúl Jaén Cardo
  • Otros datos de interés: Es escoltado por una escuadra de la Guardia Civil.