[ARTICULO] Nuestra Señora de la Misericordia. D. Narciso Dols

En este año se cumple el 15º Aniversario de la creación de la Hermandad de Nuestra Señora Madre de Misericordia. Era en el Año 1989 cuando la Hermandad iniciaba su andadura.

En una Cofradía, que tiene como titular el Santísimo Cristo de la Misericordia, no podía faltar la presencia de su Madre, que es madre de misericordia.

Es Santiago de Sarong, en el s. VI el primero que atribuye a María el título de “Madre de Misericordia”. Título que después será difundido en occidente, en la Edad Media, principalmente con la plegaria de la Salve Regina, siglo X.

Ya en la primera mitad del s. VI, Romano Melode, en uno de sus himnos, canta que “al misericordioso conviene una madre misericordiosa”.

“Y es que la Madre del Misericordioso no puede ser sin misericordia”, nos dirá otro dentor del siglo X.

En la tradición católica, María es la Inmaculada, la creatura preservada de toda mancha de pecado por pura misericordia de Dios.

La misericordia la envuelve desde el punto de partida, total y completamente. Toda su vida no cesa de recibir en plenitud la misericordia de Dios.

El Padre ha derramado en ella la plenitud de la misericordia en previsión de su maternidad mesianica. María ha sido colmada de gracia en cuanto elegida para ser Madre del Hijo de Dios encarnado.

La Virgen que en Navidad llega a ser madre de Jesús, permitiendo a la misericordia de Dios encarnarse, en el Calvario llega a ser madre de la iglesia, dilatando sus entrañas de misericordia a todos sus hijos.

Como conviene a la Madre de la Misericordia, ella es para nosotros toda misericordia: sabe compadecer las debilidades humanas, porque conoce bien la materia de la que estamos hechos.

Precisamente por esto, ella no cesa nunca de interceder por nosotros ante su hijo.

Ella es la vasija capaz de contener esta bondad en toda su plenitud, puesto que ella tiene entrañas de misericordia.

San Bernardo escribe que “María se ha hecho toda para todos y a todos abre el seno de su misricordia, a fin de que todos reciban:

el enfermo, la salud
el esclavo, el rescate
el afligido, el consuelo,
el pecador, el perdón
y Dios, la gloria”. Así sea.

[ARTICULO] D. José Manuel Lorca Planes

JOSE MANUEL LORCA
Obispo electo de Teruel-Albarracín

A todos vosotros que miráis con devoción el rostro de la Santísima Virgen María, Madre de la Misericordia os invito a entrar dentro de vuestro ser, al interior de vuestra alma y descubráis que habéis sido objeto del Amor y de la Misericordia de Dios. El Señor os ha querido y os sigue queriendo, porque no duda en perdonar nuestros pecados. Ya sabéis la razón: somos sus hijos.

La madre os ha llevado a Dios, como en las bodas de Canaá, cuando le dijo a los criados: “Haced lo que Él diga”. Ella enseña el camino de la vida, del perdón, de la luz, de la salvación. Ella nos hace descubrir dónde está nuestra alegría, nuestra Esperanza. La Madre de la Misericordia nos hace ver con claridad que su Hijo es el ÚNICO que nos SALVA.

Esta Cuaresma y Semana Santa podría ser una oportunidad maravillosa para que todos: nazarenos, estantes y cofrades en general dejemos que suenen en nuestro corazón las palabras del Señor que nos invitan a CONVERTIRNOS, a cambiar de estilo de vida, maneras de proceder, y adoptemos los mismos sentimientos de Nuestro Señor. Sabiendo amar, como Él nos ama, perdonar, como Él nos perdona; practicando la misericordia, como Él la tiene con nosotros, Dios nos ayudará, porque sabemos bien de quién nos hemos fiado.

Contad con mis oraciones y bendición para que viváis con generosidad todos estos sentimientos.